Aproximación Psicogenética y Cognitivo-Conductual.
 

José de Jesús Vargas Flores.

 

El objetivo del presente trabajo es hacer una comparación entre la aproximación psicogenética expuesta a lo largo del curso, con otra aproximación teórica. Este objetivo es un poco difícil de cumplir, dado que no contamos con información bibliográfica sobre la aproximación psicogenética que nos permita ampliar nuestra visión. En cambio, si contamos con bibliografía sobre las otras aproximaciones. En este caso, haremos la comparación con la orientación cognitivo-conductual.

APROXIMACIÓN PSICOGENÉTICA.

Para poder comenzar con el trabajo, es necesario establecer algunos de los principios conceptuales de los que parten cada una de las aproximaciones. Podemos comenzar con la psicogenética.

Parte del principio de la división entre los mecanismos reguladores internos y el comportamiento. Estos son dos fenómenos diferentes. Aunque los mecanismos de regulación interna no son directamente observables, pueden inferirse a partir de, por ejemplo, la prueba de clasificación del Dr. Bégin. La finalidad de esta prueba es inferir los mecanismos de abstracción del sujeto, de tal manera que nos permitan elaborar predicciones sobre su comportamiento futuro, pero más que el comportamiento, se trata de inferir el sistema o estructura de pensamiento del sujeto. Dado que el sistema y el comportamiento son dos fenómenos diferentes, éstos pueden correlacionarse o no. De hecho, las correlaciones no son buenos instrumentos científicos, ya que no permiten hacer predicciones. Esta suposición teórica es básica en esta aproximación. Para que la realidad tenga sentido para el sujeto, ésta tiene que categorizarse. Es decir, que la realidad tiene que ordenarse de acuerdo a diversos criterios lógicos de varios niveles de complejidad. El sujeto tiene que hacer categorías, ordenar la realidad. El explicar los niveles de complejidad sale sobrando en el presente trabajo dado que el libro del Dr. Bégin ya están perfectamente explicadas y no tendría sentido repetirlas, solo las mencionaré con fines esquemáticos.

Los periodos van partiendo de lo más a lo menos complejo. Lo importante es ubicar, a través de la prueba el nivel de complejidad en que se encuentra el sujeto, además de observar qué tanta estabilidad tiene. Los niveles son los siguientes: 0 preconfigurativo; I Configurativo; II Transconfigurativo; III Protoreflexivo; IV Reflexivo; V Transreflexivo. Cada uno de estos periodos tiene a su vez tres niveles internos de complejidad. Además, existen las categorías de relacional bloqueado, relacional puro y relacional evolutivo. Cada uno de estos periodos no son interpretados de manera mecánica como llega a ocurrir en las pruebas psicométricas. El manejar esta prueba implica un conocimiento claro y preciso de los conceptos de cada uno de los periodos, lo que lleva necesariamente a un entrenamiento completo que permita la maestría en el manejo.

Existen varias implicaciones de la interpretación del instrumento de evaluación. Entre otras, se dividen las tarjetas en varias categorías dependiendo de su significado. Por ejemplo, en el hexágono de evaluación se presentan el realismo, la investigación, el arte, lo social, emprendedor, lo convencional. Existen personas que tienen problemas en algunas de éstas áreas y dependiendo de éstas, tienen implicaciones con la falta de afecto, su identidad masculina o femenina, problemas para tomar decisiones en la vida, liderazgo, etcétera.

Otro principio importante dentro de la teoría psicogenética es que el sistema se construye de adentro hacia afuera, como en la perspectiva innatista, pero solo cuando se ejerce presión hacia el sistema. La presión se ejerce sobre los esquemas, lo que provoca una desorganización momentánea, para luego tender hacia una reorganización dirigida hacia un nivel más alto de complejidad. Estas presiones no pueden ser voluntarias, sino que tienen que ser exteriores. Primero cambia el sistema y luego, con un poco de tiempo, cambia el comportamiento del sujeto. Los cambios no se observan de manera inmediata. El cambio se lleva a cabo en psicoterapia a través de la presión. Ésta la ejerce el psicoterapeuta de diversas formas. Cada psicoterapeuta tiene un estilo propio que debe de adaptarse a las características del paciente. En ocasiones la presión puede hacerse utilizando la confusión, la racionalización, el análisis del problema, el cuestionamiento de sus implicaciones, etcétera. Lo importante es que el terapeuta tenga claro, a través de la prueba, en qué lugar de complejidad se encuentra ubicado el sujeto y la manera en que estas características las puede aprovechar el sujeto para adaptarse a su ambiente; así como la forma en que el nivel en que se encuentra tiene implicaciones problemáticas en particular. La psicoterapia no tiene como objetivo el crecimiento de la persona, esto se hace en la educación; la psicoterapia intenta, más bien, adaptar al sujeto a su ambiente, de tal manera que no se sienta mal. Por ejemplo, un sujeto relacional lo que tiene que hacer, es racionalizar los problemas que tiene y ese sería el objetivo de la terapia.

Para concluir con la perspectiva psicogenética, lo que evalúa la prueba es el sistema sintético, no el analítico. Generalmente la escuela trata de entrenar al sistema analítico, el que desmenuza, el que utiliza la racionalidad. La prueba evalúa la identidad del sujeto, entendida como el sentimiento que tengo de ser yo, idéntico, soy el mismo ayer que hoy. La continuidad e este sentimiento en el tiempo. Las pruebas de inteligencia más bien intentan evaluar el sistema analítico de la persona.

 

APROXIMACIÓN COGNITIVA-CONDUCTUAL

Por otro lado, es necesario hacer una delimitación de la aproximación cognitivo-conductual. Como ya es sabido, parte del supuesto de que el comportamiento (centro de su atención) está en función del ambiente. Es el ambiente el que moldea y modela el comportamiento a través de un sistema de reforzamiento diferencial. Dado esto, el comportamiento está en función tanto de los eventos antecedentes como consecuentes. No es que se nieguen los eventos internos, lo que interesa es en función de qué estímulos ambientales está el sujeto. Skinner nunca negó los estados internos, lo que decía era que utilizaba el principio de parsimonia que afirma que si una teoría menos compleja explica lo mismo que otra más compleja, debemos de preferir la teoría menos compleja. En este sentido es que solo interesa el análisis ambiental. Generalmente los antecedentes son llamados estímulos discriminativos y los consecuentes son reforzamientos o castigos. La definición de cada uno de estos comportamientos parte de su efecto sobre el comportamiento, no de un consenso social general. Esta formulación teórica fue realizada para considerar el comportamiento público. Sin embargo, ha sido difícil dar cuenta de la conducta privada. La manera en que Skinner ha intentado la explicación del pensamiento ha sido a través de la conducta verbal. Para Skinner, la conducta privada se explica a través de conducta verbal infravocal; es decir, comportamiento verbal que se da a nivel privado. Esto se da a través de un proceso de aprendizaje que se va construyendo a través de la interacción del sujeto con las contingencias ambientales. Por lo tanto, cuando un sujeto ejecuta un comportamiento, también existen mecanismos de regulación interna que determinan el comportamiento. A diferencia de la aproximación psicogenética, el pensamiento se encuentra dentro del comportamiento. Es decir, que por ejemplo, cuando yo me comporto de alguna forma, mi pensamiento está incluido en el comportamiento.

De esta manera han surgido psicólogos conductuales con orientación cognitiva. Esta aproximación cognitivo-conductual toma ahora en cuenta, además de los eventos ambientales de la misma manera que el análisis experimental de la conducta, lo que el sujeto se dice a sí mismo. Es decir, que los seres humanos estamos constantemente hablándonos a nosotros mismos. Algunas de esas autoafirmaciones son "conscientes" y otras no. Cabe aclarar aquí el término inconsciente. Por este término nos vamos a referir cuando el sujeto ejecuta ciertos comportamientos de los cuales no puede dar explicación alguna. Por ejemplo, cuando hablamos, utilizamos complejas reglas gramaticales que no necesariamente tenemos que explicitar. Siguiendo con las autoafirmaciones, éstas tienen que ser analizadas junto con el cliente para que se de cuenta de lo tontas que son y que lo llevan a tener conductas y sentimientos neuróticos. Se intenta de que estas autoafirmaciones se modifiquen por otras más racionales y que causen menos problemas. Esto se logra a través de la mayéutica, es decir, a través de la demostración lógica de lo correcto o incorrecto de las autoafirmaciones. También se intenta que, a través de las autoafirmaciones, el sujeto aprenda a controlar sus emociones (Por ejemplo el entrenamiento en inoculación de Estrés de Meichenbaum).

 

ANÁLISIS Y COMPARACIÓN.

Las comparaciones entre las diversas corrientes siempre me han parecido absurdas porque parten de principios diferentes. Casi siempre se han hecho comparaciones entre la aproximación conductual con el psicoanálisis. Al final de muchos años de estas comparaciones, se ha llegado a la conclusión de que el objeto de estudio de ambas aproximaciones, así como de sus objetivos y por lo tanto de su metodología, son diferentes por lo que no es posible la comparación.

En este caso, también es difícil esta comparación. La aproximación psicogenética suena muy interesante porque se eleva por encima de las demás aproximaciones y puede dar cuenta de muchos cambios, independientemente del método de cambio. Casi todas las aproximaciones teóricas tienen un método específico de cambio. Por ejemplo, el psicoanálisis tiene la asociación libre; la Terapia Racional Emotiva tiene el método de la demostración lógica; la modificación de la conducta tiene la programación y modificación ambiental manipulando las contingencias reforzantes; y así sucesivamente. En este caso, la aproximación psicogenética no tiene un método específico de cambio lo cual indica que no le pone tanta importancia a la técnica terapéutica, ya que el método de cambio es una situación individual e interpersonal particular en la interacción entre el paciente y el terapeuta. Lo importante es más bien un análisis más a un nivel lógico más complejo. Es decir un análisis acerca de las estructuras internas del sujeto, su identidad y forma de funcionamiento con la manera en la cual se puede adaptar mejor al ambiente. También toma en cuenta el tiempo en el cual el sujeto cambia sus problemas. A la aproximación cognitivo-conductual, lo único que le interesa es que el sujeto aprenda nuevas formas de comportamiento, de afrontamiento de su problema. Se supone que esto modifica otras cosas a nivel cognitivo que no se mencionan ni se toman en cuenta dado el pragmatismo de la aproximación. Los avances de esta aproximación conductual han sido extensos, ya que ha generado técnicas que han explorado áreas de aplicación psicológica que no se habían tocado hasta entonces, como la medicina conductual (problemas de dolor, atención a personas desahuciadas, apego al tratamiento médico, preparación de pacientes para cirugía, etcétera). Pero la psicogenética no solo toma en cuenta estos cambios profundos internos, sino que los convierte en el objetivo de su estudio.

Sin embargo, la aproximación psicogenética, a diferencia del psicoanálisis, no hace inferencias barrocas sobre el funcionamiento interno del sujeto. El psicoanálisis hace interpretaciones de las interpretaciones lo que le da un aspecto verbal excesivo que se despega mucho de la realidad y la pragmática. Se considera que las inferencias son legítimas en la ciencia, pero solo cierto tipo de inferencias. Las que son legítimas son las inferencias sobre algo que es potencialmente observable y las que no se consideran científicas son las que nunca podrán ser observables. En este sentido, las inferencias de la aproximación psicogenética son legítimas científicamente hablando, dado que son inferencias hipotéticas que podrán ser potencialmente observables con el avance científico y tecnológico. En todo caso, no son inferencias de inferencias, sino inferencias firmemente afianzadas en la observación y evaluación directa, lo que le da un valor científico.

El problema de la aproximación cognitivo-conductual es su excesivo pragmatismo, lo que hace pierda de vista a la teoría. Por ejemplo, uno de los autores más representativos es Arnold Lazarus quien se ha dedicado a buscar una tecnología de cambio sin importarle si es posible o no una explicación teórica. Siempre va en busca de nuevas técnicas. El principio del que parte es la esperanza de que tal vez con el avance tecnológico se llegue a generar una teoría que explique un número mayor de fenómenos psicológicos que la aproximación conductual.

La aproximación psicogenética parte al revés. Es decir, parte de una perspectiva netamente cognoscitiva al estilo de Piaget, aunque no totalmente, y a partir de ahí, ha comenzado a hacer una construcción teórica que se ha venido probando y contrastando con la realidad. De acuerdo a la noción de ciencia de Karl Popper, con la cual estoy de acuerdo, una teoría es científica en la medida en que puede ser refutada y arriesga predicciones en la realidad. Creo que la psicogenética cumple en gran medida con esto.

Para terminar, creo que es necesaria más investigación para ampliar, modificar y recrear esta aproximación psicogenética. Pero esto es muy complicado porque estamos hablando de una teoría más sintética que analítica. En general la ciencia actual intenta sistematizar y analizar una teoría psicológica. En esto veo mucha complicación porque por un lado se trata de una teoría sintética que tiene que analizarse, sistematizarse de una manera analítica. No se si esto es posible, pero las políticas en las revistas van más en esta dirección analítica. Tal vez la opción sea crear los propios métodos de difusión para no depender de los criterios de los comités editoriales con una aproximación analítica.

 

 

 

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